domingo, 18 de septiembre de 2016

DOLOMITI, montagne piú belle - Esther Merino


En julio fui a ver las montañas más puntiagudas y bonitas, Patrimonio de la Humanidad. Buscaba la sorpresa y el asombro…y desde luego ese – “Ohh….qué chulaaas…!”… salió de mí…Dolomitas no defrauda para los amantes de los paisajes increibles y la belleza, rocas calizas de origen marino en el Véneto, norte de Italia.


La idea era hacer ferratas y monte, el tiempo no nos acompañó durante esa semana, estaba todo demasiado verde…allí llueve mucho…Nos peleamos con las nubes y el agua…y conseguimos nuestro propósito…volver satisfechos. Visitamos el imprescindible Tre Cime di Lavadero y pasamos por sus acogedores refugios.


A mí estas aristas me encantan…curiosidad, detalle, un dibujo para niños…imaginación…me hacen soñar… Subimos a la Tofana di Mezzo 3.244 m sobre la bonita Cortina d´Ampezzo donde empiezan muchas de las salidas de este territorio donde las tardes de lluvia se antoja pasear y disfrutar de sus coloridas calles y librerías.


Otro imprescindible es la cima de Lagazuoi 2.778 m y sus túneles de la Primera Guerra Mundial…vayaaa…! cómo vivían los soldados…Una montaña agujereada…curiosa y espeluznante…! 



Cinque Torri no nos dejó disfrutarlo como se merece, las nubes y las tormentas de verano…ainsss…! todo un símbolo de esta zona.


Por fín, una Ferrata de lujo, bonita, mucho brazo y vistas magníficas a la Marmolada 3.343 m, techo Dolomita: La Ferrata de las Trincheras, frente de guerra.


Hay rincones preciosos donde el agua y las montañas son protagonistas por igual, un paseo por el Lago Misurina colorea los sentidos. 







Volveré a otra región de Dolomitas, no sé cuándo, pero me están esperando…haré colección de paisajes asombrosos y pintorescos. Como dice la canción de Baglioni: no me siento solo ante esta inmensidad…

“Dolce capire che non son più solo,
ma che son parte di una immensa vita,
che, generosa, risplende intorno a me,
dono di Lui, del suo immenso amore…”


1 comentario:

  1. Pero qué bonito artículo. Se ve que hay gente que aprecia la enorme belleza de la montaña.
    Muy bien, Esther.

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